Bad Romance.
Capítulo 5.
El sol brillaba sobre la casa de Los Williams como cada mañana, Anna Williams estaba sentada en una amaca mientras disfrutaba del sol en el enorme jardín de su casa, estaba leyendo una novela romántica mientras que a su lado estaba su hermana Bridget, soñando despierta, como siempre.
Hasta que interrumpió su silencio el mayordomo, Bruno, se acercó a ellas tan estirado y serio como siempre, casi nunca hablaba, y siempre andaba con el cuello herguido, Anna a veces se preguntaba, cómo no le dolía el cuello de tenerlo tan estirado.
-Señorita Bridget, han traido un mensaje para usted -dijo Bruno tendiéndole la nota. Bridget la cogió y esperó a que Bruno se fuera para abrirla, Anna fingía que seguía leyendo el libro pero en realidad estaba muy interesada por la nota que había recibido. Bridget la leyó y se le iluminaron los ojos, en ese momento Anna no pudo aguantar más y se acercó a su hermana.
-¿De quién es? -Bridget escondió la nota inmediatamente.
-De nadie Ann, que cotilla eres.. -dijo Bridget con indiferencia. Anna le miró con mala cara, Bridget estaba muy rara desde la fiesta de hace unos días en casa de los Evans, aunque ahora estaba más contenta de lo normal, ¿qué habría pasado en la fiesta para que Brid estubiera tan contenta?.
-Haber, Brid.. sábes que me puedes contar las cosas, soy tu hermana -dijo Anna mordiéndose el labio.
-No voy a contarte nada, Ann, -dijo Bridget mirándola- lo siento pero aunque quiera no puedo. Además no lo entenderías, eres demasiado pequeña.
Anna no se podía creer lo que estaba escuchando, estas palabras le habían recordado a Cedric Evans y la conversación que había tenido con él. ¿Por qué todos la llamaban pequeña cuando en realidad no lo era?.
-Oh Bridget, eso me lo dijo Cedric Evans el otro día, ¡cállate! -dijo Anna enfadada y sentándose de nuevo en la amaca.
Bridget funció el ceño y se acercó con curiosidad a su hermana menor.
-¿Cedric Evans?, ¿qué hacías tú con Cedric Evans? -dijo Bridget con curiosidad, Anna la miró y se puso a su lado.
-Nada Brid... que cotilla eres -dijo echándole la lengua, cuando se dieron cuenta, Bruno estaba allí de nuevo, pero esta vez venía con un paquete.
-¿Otro para Bridget? -dijo Anna mirándo a su hermana.
-No señorita Anna, -dijo Bruno mirando para ella- es para usted.
Anna frunció el ceño. ¿Para ella?, ella no esperaba cartas de nadie y menos un paquete. Bruno se lo tendió y ella lo cogió estrañada. Bridget miraba el paquete con curiosidad, así que Anna cogió el paquete y mientras se dirigía a la casa gritó;
-¡Ni pienses que voy a enseñarte lo que hay dentro, Brid!
Anna subió las escaleras a toda prisa, quería llegar a su habitación ya y abrir el paquete para saber que tenía dentro y quién se lo enviaba.
Cuando llegó a su cuarto cerró la puerta con llave para que nadie la interrumpiera. Así que sin espera ninguna abrió el paquete y dentro se encontó una corbata, perfectamente doblada, encima de esta había una nota. Miró la corvata con curiosidad, era de color negro, era la corvata de Cedric Evans. Cogió el sobre y lo abrió, dentro había una nota escrita con una caligrafía algo irregular, pero se entendía bien:
Te regalo mi corvata, ya no la quiero, a ti te quedaba más simpática que a mí.
Espero poder verte la semana que viene en la ópera, en el estreno de "Romeo & Julieta".
Me gustaría volver a hablar contigo y conocerte más.
C.E.
Anna había perdido la cuenta de las veces que leyó la nota, no se hubiera imaginado que Cedric Evans le hubiera mandado el paquete, Anna se acercó al espejo de su cuarto y se puso la corvata alrededor del cuello. Después se acercó la corbata a la nariz y la olió, gracias a esto se dió cuenta de que no estaba lavada ya que todavía olía a tabaco, brandy y perfume de hombre.
Anna se quedó sentada delante del espejo mirando aquella corbata que tanto le gustaba.
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