martes, 6 de julio de 2010

BR: 4

Bad Romance.
Capítulo 4.

Anna Williams caminaba enfadada por el jardín de los Evans, estaba cansada de aquella fiesta, quería irse a su casa, sentarse en el enorme sillón que había en su habitación y leer poesías románticas antes de irse a dormir. Anna ya se había cansado de aquella fiesta, estaba cansada de tener que saludar a toda la gente que conocía -también a la que no- y poner falsas sonrisas como hacían todos.


Anna Williams era la hermana menor de Bidget Williams, a las hermanas Williams se las conocía por su belleza y una muy buena familia adinerada. Anna puede que fuera la más hermosa de las dos, pero todavía era muy pronto para saberlo ya que era joven. Anna Williams tenía el pelo de color castaño claro, la piel clara y ojos verdes. Tenía una estatura normal, y una figura delgada y esbelta. Llevaba un vestido color ocre que le llegaba hasta el suelo y llevaba los hombros descubiertos.

Anna seguía caminando por el sendero confiando que no se encontraría a nadie, pero se equivocó, al lado de un estanque que había en el jardín, se encontró a un hombre sentado en la hierva, no podía distinguir quien era gracias a la oscuridad, así que no lo dudó un momento y se acercó.

-Disculpa, ¿quién eres? -preguntó Anna. El chico se volvió y la miró alzando una ceja.

-Eso debería decirlo yo, -dijo Cedric Evans mirando a Anna de arriba abajo- estás en mi fiesta y en mi casa.

Anna abrió la boca sorprendida. Se sentó al lado de él y le tendío la mano.

-Soy Anna Williams -dijo con una sonrisa- y tú... ¿eres?... -dijo para que terminara la frase.

-Soy Cedric Evans, encantado... -dijo con una sonrisa y estrechándole la mano.

Se quedaron en silencio mirándose, después Anna observó como iba vestido Cedric, tenía varios botones de la camisa desabrochados, la corbata que debía de llevar puesta estaba tirada sobre la hierva, lo mismo con la chaqueta y estaba descalzo. Después estaba fumando un cigarrillo. Anna alzó una ceja y sonrió.

-¿Con quién has estado? -le preguntó Anna sin escrúpulos ningunos.

Cedric la miró alzando ambas cejas con sorpresa.

-¿Perdón? -dijo este mirándola con curiosidad.

-Oh, vamos.. ¿me tomas el pelo?, mira que pintas llevas -dijo cogiendo la corbata de la hierva y poniéndosela sobre el cuello- has estado aquí con alguien, y no estábais precisamente jugando a las cartas supongo -dijo Anna con una sonrisa mientras se acomodaba la corbata en el cuello.

Cedric la miró con simpatía, al mismo tiempo se hacía un montón de preguntas, ¿cómo era que nunca la había visto antes?, tampoco sabía que la hermana menor de Bridget Williams era tan guapa, era distinta a ella, Cedric siempre había visto a Bridget como a una muchacha apagada y anodina, sin embargo su hermana, transmitía felicidad y simpatía por cada poro de su piel.

-Y tú, ¿qué sabrás?, eres demasiado niña -dijo Cedric dándole una calada a su cigarrillo. Anna alzó una ceja, le quitó el cigarrillo de la boca para darle una gran calada, después de esto le echó el humo a Cedric en la cara y se lo devolvió, este sonrió.

-¿Cuántos años tienes? -le preguntó Anna mordiéndose el labio.

-Veintitrés -dijo Cedric, Anna se rió.

-Entonces no eres tan mayor, sólo me llevas tres años -dijo Anna observándole-, además creo que sé con quien has estado.

Cedric la miró de arriba abajo, no sabía que la hermana menor de las Williams era tan ... ¿interesante?

-Haber con quién -dijo este con una sonrisa.

-Cindy Doyle, ¿me equivoco? -dijo Anna con una sonrisa.

Cedric abrió los ojos como platos, ¿los habría visto?.

-¿Cómo? -dijo este sin entender.

-Cindy se lo contó a mi hermana y mi hermana me lo contó a mí -dijo guiñándole un ojo- y te doy un consejo si no quieres nada serio con ella, que por lo que dicen de ti, supongo que no, será mejor que termines de tener esas aventuras tan furtivas, porque ella piensa que le vas a pedir matrimonio o algo así -al acabar de decir esto se levantó, dentro de poco su madre la echaría de menos y no quería llevarse una reprimenda. Anna se alejó de donde estaba Cedric, este no decía nada simplemente estaba perplejo, mientras miraba a Anna como se alejaba. Se sorprendió al ver como Anna se volvió a girar y caminaba de nuevo hacia donde estaba él.

-Tu corbata -dijo quitándosela del cuello y tirándola en la hierva al lado de Cedric, después se volvió y desapareció por completo entre los árboles.

Cedric se quedó pensando en lo guapa que era la menor de las Williams y también en lo bien que le quedaba su corbata.

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