martes, 6 de julio de 2010

BR: 5

Bad Romance.
Capítulo 5.

El sol brillaba sobre la casa de Los Williams como cada mañana, Anna Williams estaba sentada en una amaca mientras disfrutaba del sol en el enorme jardín de su casa, estaba leyendo una novela romántica mientras que a su lado estaba su hermana Bridget, soñando despierta, como siempre.


Hasta que interrumpió su silencio el mayordomo, Bruno, se acercó a ellas tan estirado y serio como siempre, casi nunca hablaba, y siempre andaba con el cuello herguido, Anna a veces se preguntaba, cómo no le dolía el cuello de tenerlo tan estirado.

-Señorita Bridget, han traido un mensaje para usted -dijo Bruno tendiéndole la nota. Bridget la cogió y esperó a que Bruno se fuera para abrirla, Anna fingía que seguía leyendo el libro pero en realidad estaba muy interesada por la nota que había recibido. Bridget la leyó y se le iluminaron los ojos, en ese momento Anna no pudo aguantar más y se acercó a su hermana.

-¿De quién es? -Bridget escondió la nota inmediatamente.

-De nadie Ann, que cotilla eres.. -dijo Bridget con indiferencia. Anna le miró con mala cara, Bridget estaba muy rara desde la fiesta de hace unos días en casa de los Evans, aunque ahora estaba más contenta de lo normal, ¿qué habría pasado en la fiesta para que Brid estubiera tan contenta?.

-Haber, Brid.. sábes que me puedes contar las cosas, soy tu hermana -dijo Anna mordiéndose el labio.

-No voy a contarte nada, Ann, -dijo Bridget mirándola- lo siento pero aunque quiera no puedo. Además no lo entenderías, eres demasiado pequeña.

Anna no se podía creer lo que estaba escuchando, estas palabras le habían recordado a Cedric Evans y la conversación que había tenido con él. ¿Por qué todos la llamaban pequeña cuando en realidad no lo era?.

-Oh Bridget, eso me lo dijo Cedric Evans el otro día, ¡cállate! -dijo Anna enfadada y sentándose de nuevo en la amaca.

Bridget funció el ceño y se acercó con curiosidad a su hermana menor.

-¿Cedric Evans?, ¿qué hacías tú con Cedric Evans? -dijo Bridget con curiosidad, Anna la miró y se puso a su lado.

-Nada Brid... que cotilla eres -dijo echándole la lengua, cuando se dieron cuenta, Bruno estaba allí de nuevo, pero esta vez venía con un paquete.

-¿Otro para Bridget? -dijo Anna mirándo a su hermana.

-No señorita Anna, -dijo Bruno mirando para ella- es para usted.

Anna frunció el ceño. ¿Para ella?, ella no esperaba cartas de nadie y menos un paquete. Bruno se lo tendió y ella lo cogió estrañada. Bridget miraba el paquete con curiosidad, así que Anna cogió el paquete y mientras se dirigía a la casa gritó;

-¡Ni pienses que voy a enseñarte lo que hay dentro, Brid!

Anna subió las escaleras a toda prisa, quería llegar a su habitación ya y abrir el paquete para saber que tenía dentro y quién se lo enviaba.

Cuando llegó a su cuarto cerró la puerta con llave para que nadie la interrumpiera. Así que sin espera ninguna abrió el paquete y dentro se encontó una corbata, perfectamente doblada, encima de esta había una nota. Miró la corvata con curiosidad, era de color negro, era la corvata de Cedric Evans. Cogió el sobre y lo abrió, dentro había una nota escrita con una caligrafía algo irregular, pero se entendía bien:

Te regalo mi corvata, ya no la quiero, a ti te quedaba más simpática que a mí.
Espero poder verte la semana que viene en la ópera, en el estreno de "Romeo & Julieta".
Me gustaría volver a hablar contigo y conocerte más.


C.E.

Anna había perdido la cuenta de las veces que leyó la nota, no se hubiera imaginado que Cedric Evans le hubiera mandado el paquete, Anna se acercó al espejo de su cuarto y se puso la corvata alrededor del cuello. Después se acercó la corbata a la nariz y la olió, gracias a esto se dió cuenta de que no estaba lavada ya que todavía olía a tabaco, brandy y perfume de hombre.

Anna se quedó sentada delante del espejo mirando aquella corbata que tanto le gustaba.

BR: 4

Bad Romance.
Capítulo 4.

Anna Williams caminaba enfadada por el jardín de los Evans, estaba cansada de aquella fiesta, quería irse a su casa, sentarse en el enorme sillón que había en su habitación y leer poesías románticas antes de irse a dormir. Anna ya se había cansado de aquella fiesta, estaba cansada de tener que saludar a toda la gente que conocía -también a la que no- y poner falsas sonrisas como hacían todos.


Anna Williams era la hermana menor de Bidget Williams, a las hermanas Williams se las conocía por su belleza y una muy buena familia adinerada. Anna puede que fuera la más hermosa de las dos, pero todavía era muy pronto para saberlo ya que era joven. Anna Williams tenía el pelo de color castaño claro, la piel clara y ojos verdes. Tenía una estatura normal, y una figura delgada y esbelta. Llevaba un vestido color ocre que le llegaba hasta el suelo y llevaba los hombros descubiertos.

Anna seguía caminando por el sendero confiando que no se encontraría a nadie, pero se equivocó, al lado de un estanque que había en el jardín, se encontró a un hombre sentado en la hierva, no podía distinguir quien era gracias a la oscuridad, así que no lo dudó un momento y se acercó.

-Disculpa, ¿quién eres? -preguntó Anna. El chico se volvió y la miró alzando una ceja.

-Eso debería decirlo yo, -dijo Cedric Evans mirando a Anna de arriba abajo- estás en mi fiesta y en mi casa.

Anna abrió la boca sorprendida. Se sentó al lado de él y le tendío la mano.

-Soy Anna Williams -dijo con una sonrisa- y tú... ¿eres?... -dijo para que terminara la frase.

-Soy Cedric Evans, encantado... -dijo con una sonrisa y estrechándole la mano.

Se quedaron en silencio mirándose, después Anna observó como iba vestido Cedric, tenía varios botones de la camisa desabrochados, la corbata que debía de llevar puesta estaba tirada sobre la hierva, lo mismo con la chaqueta y estaba descalzo. Después estaba fumando un cigarrillo. Anna alzó una ceja y sonrió.

-¿Con quién has estado? -le preguntó Anna sin escrúpulos ningunos.

Cedric la miró alzando ambas cejas con sorpresa.

-¿Perdón? -dijo este mirándola con curiosidad.

-Oh, vamos.. ¿me tomas el pelo?, mira que pintas llevas -dijo cogiendo la corbata de la hierva y poniéndosela sobre el cuello- has estado aquí con alguien, y no estábais precisamente jugando a las cartas supongo -dijo Anna con una sonrisa mientras se acomodaba la corbata en el cuello.

Cedric la miró con simpatía, al mismo tiempo se hacía un montón de preguntas, ¿cómo era que nunca la había visto antes?, tampoco sabía que la hermana menor de Bridget Williams era tan guapa, era distinta a ella, Cedric siempre había visto a Bridget como a una muchacha apagada y anodina, sin embargo su hermana, transmitía felicidad y simpatía por cada poro de su piel.

-Y tú, ¿qué sabrás?, eres demasiado niña -dijo Cedric dándole una calada a su cigarrillo. Anna alzó una ceja, le quitó el cigarrillo de la boca para darle una gran calada, después de esto le echó el humo a Cedric en la cara y se lo devolvió, este sonrió.

-¿Cuántos años tienes? -le preguntó Anna mordiéndose el labio.

-Veintitrés -dijo Cedric, Anna se rió.

-Entonces no eres tan mayor, sólo me llevas tres años -dijo Anna observándole-, además creo que sé con quien has estado.

Cedric la miró de arriba abajo, no sabía que la hermana menor de las Williams era tan ... ¿interesante?

-Haber con quién -dijo este con una sonrisa.

-Cindy Doyle, ¿me equivoco? -dijo Anna con una sonrisa.

Cedric abrió los ojos como platos, ¿los habría visto?.

-¿Cómo? -dijo este sin entender.

-Cindy se lo contó a mi hermana y mi hermana me lo contó a mí -dijo guiñándole un ojo- y te doy un consejo si no quieres nada serio con ella, que por lo que dicen de ti, supongo que no, será mejor que termines de tener esas aventuras tan furtivas, porque ella piensa que le vas a pedir matrimonio o algo así -al acabar de decir esto se levantó, dentro de poco su madre la echaría de menos y no quería llevarse una reprimenda. Anna se alejó de donde estaba Cedric, este no decía nada simplemente estaba perplejo, mientras miraba a Anna como se alejaba. Se sorprendió al ver como Anna se volvió a girar y caminaba de nuevo hacia donde estaba él.

-Tu corbata -dijo quitándosela del cuello y tirándola en la hierva al lado de Cedric, después se volvió y desapareció por completo entre los árboles.

Cedric se quedó pensando en lo guapa que era la menor de las Williams y también en lo bien que le quedaba su corbata.