Bad Romance.
Capítulo 9.
Anna Williams caminaba por los pasillos del Gran Teatro de Nueva York, su madre la había mandado a buscar a su hermana que llevaba un buen rato desaparecida. Anna no la encontraba y se estaba empezando a cansar de buscarla. Aunque la verdad, ella prefería estar buscando a su hermana que escuchar las absurdas conversaciones de su madre y sus amigas.
Así que al menos se divertía mientras paseaba por los pasillos del enorme teatro. Hasta que de pronto se encontró con la persona en la que había estado pensando toda la noche. Cedric Evans estaba en la gran puerta del teatro conversando con su hermano, que Anna pudo apreciar que se marchaba en un carruaje. Una vez que su hermano se marchó Cedric dió la vuelta y miró a Anna sorprendido parándose en cada detalle; Anna llevaba puesto un vestido rosado que se ceñía a su cintura, su pelo castaño estaba suelo y bajaba en cascada sobre sus hombros. Cedric la miró todavía enbobado por lo hermosa que estaba Anna aquella noche y le sonrió, se acercó a ella mirando a su alrededor, por suerte no había nadie ya que la representación estaba a punto de empezar de nuevo.
-¿Qué haces aquí sola? -le preguntó Cedric a Anna con una sonrisa.
-Nada que te interese, o esque.. ¿soy demasiado pequeña para estar aquí? -dijo Anna alzando una ceja. Cedric sonrió y la miró con curiosidad de arriba abajo, miró a sus enormes ojos verdes que resaltaban en su cara redonda y agradable. -¿Por qué se fue tu hermano?
-No se encontraba bien -dijo Cedric con seriedad. Anna frunció el ceño, algo le ocultaba. Anna sonrió.
-Ya.. no se encontraba bien, no me lo trago -dijo con una sonrisa. Cedric se la devolvió, miró a su alrededor, para comprobar que no había nadie, y agarró de la mano a Anna llevándosela dentro de una habitación que había allí. Anna observó la habitación, era un cuarto casi oscuro, donde al fondo se veían productos de limpieza, escobas etc..- ¿Se puede saber que haces? -dijo Anna mirándo a Cedric con una sonrisa. En ese momento Anna pudo observar como Cedric la observababa, parecía que se la comía con la mirada y eso a Anna no le pudo gustar más.
-¿Por qué eres tan cotilla? -dijo Cedric, contestándole con una sonrisa.
-Yo no tengo la culpa de mientas fatal -dijo Anna mordiéndose el labio. - Y tendrás que darme una buena razón para que no diga nada de lo que acabo de ver -dijo Anna sonriéndo y guiñándole un ojo a Cedric, Anna no iba a decir nada, era sólo para ver lo que le decía Cedric.
-Pues... destruirías una bonita historia de amor -dijo Cedric acercándose a Anna. El corazón de Anna empezó a latir con fuerza a medida que Cedric se acercaba más.
-¿Tu hermano tiene una historia de amor? -dijo Anna mirando a Cedric sorprendida. Cedric sonrió y se acercó tanto que podría oler el dulce aroma que desprendía el cuerpo de Anna, gel de baño y colonia de mujer.
-Saca tú tus propias conclusiones si eres tan lista -dijo Cedric con una sonrisa. Anna se mordía el labio con tanta fuerza que parecía que iba a hacerse una herida en él. Se quedaron en silencio obserbándose y sin decir nada, hasta que Cedric se inclinó y la besó con suavidad, el beso duró apenas unos segundos, ya que escucharon el ruido de una puerta a lo lejos.
Anna miró a Cedric a los ojos por última vez y salió de la oscura habitación sin decir nada. Cuando salió de allí vió a su hermana que se dirigía hacia su palco, detrás de ella estaba Andrew Turner.
-¡Brid! -dijo Anna.
-¿Andrew? -dijo Cedric detrás de esta. Ambos se volvieron, los cuatro se miraron con caras estrañas, finalmente Anna se acercó a su hermana y la cogió del brazo.
-Llevo buscándote durante un montón de tiempo, mamá se va a poner histérica -dijo mientras caminaba hacia su palco.
Andrew y Cedric se quedaron parados mirando como se marchaban, después Cedric miró a Andrew con el ceño fruncido.
-¿Qué hacías tú con Bridget Williams? -dijo Cedric, Andrew le miró.
-¿Qué hacías tú con Anna Williams? -dijo Andrew. Los dos sonrieron finalmente Cedric dijo:
-Yo no digo nada si tú no dices nada -Andrew le miró y se estrecharon la mano.
-De acuerdo -dijo Andrew al final.
Finalmente ambos se fueron a sus respectivos palcos para ver como terminaba la representación.